Tu inteligencia artificial ya sabe de todo. Lo que le falta es conocerte.
Se conecta con las herramientas donde ya trabajas todos los días
es la memoria que tu inteligencia artificial no tiene
Un sistema que vive en tu propia computadora, donde queda tu contexto — tu gente, tus proyectos, tus decisiones con el motivo por el que las tomaste, tu forma de escribir — y que Claude lee antes de contestarte. Siempre.
No es una herramienta más que hay que aprender. Es lo que hace que la que ya usas deje de ser genérica.
Resuelve el trabajo invisible
Lo que haces todos los días y no aparece en ningún lado:
Perder tiempo buscando algo que tú mismo escribiste.
Acordarte de qué le prometiste a quién y cuándo.
Reconstruir por qué decidiste algo hace seis meses.
Nada de eso es tu trabajo Es el impuesto que pagas por no tener , y lo pagas todos los días.
Todo lo que has probado lo hizo alguien que no conoce tu trabajo Por eso lo sigues cargando tú
Nosotros empezamos al revés: por lo que tú necesitas, porque nadie conoce tu trabajo mejor que tú
Los profesionales que usan ya están definiendo lo que viene
Trabajamos uno a uno con cada persona. Cada una escogió qué resolver, y lo construimos sobre su trabajo real.
Nuestro impacto
50x
Más productivo en tareas recurrentes
+20 h
Recuperadas cada semana
100%
De tu trabajo conectado
0
Veces que vuelves a explicarte
Quiénes lo usan hoy
Lo que cambia de verdad
El mismo día, dos formas de vivirlo.
Sales de una reunión
Media hora pasando notas en limpio. O se queda para después.
Los compromisos ya están separados, con nombre y fecha, y el seguimiento redactado.
Escribes un correo importante
Reescribes lo que te generó para que suene a ti.
Sale con tu voz y con el tono que usas con esa persona.
Vas a llamar a un cliente
Repasas correos y chats a última hora, y te pregunta justo lo que no alcanzaste a revisar.
Llegas sabiendo en qué quedaron, qué fue lo que no le terminó de cerrar y quién más decide.
Te preguntan por algo de hace meses
Buscar en el correo y reconstruir de memoria.
Aparece la decisión con su porqué: qué se evaluó y qué se descartó.
Cierras el día
Te vas con la sensación de que algo se te olvidó.
Dos minutos: qué quedó abierto, qué resolviste hoy y qué toca mañana.
Revisas tu cartera
Atiendes a los tres clientes calientes y los demás se enfrían sin que lo notes.
Te dice a quién no le escribes hace días y en qué quedaron la última vez.
Armas una cotización
Buscas la última que mandaste y copias precios de tres archivos.
Sale con los precios vigentes y las condiciones que ya habían conversado.
Vas a llamar a un cliente
Repasas correos y chats a última hora, y te pregunta justo lo que no alcanzaste a revisar.
Llegas sabiendo en qué quedaron, qué fue lo que no le terminó de cerrar y quién más decide.
Un cliente te reclama lo que le ofreciste
Tu palabra contra la suya.
Aparece qué se le ofreció, con qué palabras y cuándo.
Cierras el día
Los seguimientos se quedan en tu cabeza.
Cada seguimiento queda con fecha y el mensaje listo para mañana.
Abres Instagram
Decenas de mensajes y no sabes quién ya te había escrito.
Sabes quién es cada prospecto, qué te preguntó y en qué quedaron.
Respondes a un prospecto
Contestas lo mismo de siempre, de memoria.
Respondes con lo que ya sabes de esa persona y con tu tono.
Preparas contenido
Empiezas en blanco.
Partes de lo que más te preguntaron tus clientes esta semana.
Das seguimiento
Los que no compraron se pierden en el chat.
Te dice a quién escribirle hoy y qué le interesaba.
Cierras el día
Tu seguimiento vive en una libreta.
Cada prospecto queda con su próximo paso.
Revisas tus clientes
Diez conversaciones abiertas, todas en tu cabeza.
Sabes qué espera cada cliente y qué quedó pendiente.
Un cliente pide un cambio
Se pierde entre el correo y el WhatsApp.
El cambio queda registrado: quién lo pidió, cuándo y para qué entrega.
Preparas una propuesta
Copias la anterior y la adaptas a mano.
Arranca con lo que ya sabes del cliente y lo que funcionó antes.
Presentas resultados
Juntas números de cinco lugares.
El reporte sale de lo que ya pasó en el mes.
Cierras el día
Te vas con la sensación de que algo se te olvidó.
Qué entregaste, qué falta y qué toca mañana.
Llega tu primer paciente
Hojeas su ficha mientras lo saludas.
Tienes a la mano cómo evolucionó desde la última consulta y qué quedó pendiente.
Terminas una consulta
Las notas quedan a medias hasta la noche.
La nota queda en su historial, ordenada y sin mezclarse con la de otro paciente.
Un paciente te escribe por WhatsApp
Contestas de memoria entre consulta y consulta.
Respondes con su historial a la vista y con el tono que usas con él.
Preparas un plan o un informe
Lo armas desde cero cada vez.
Sale con tu formato y los datos de ese paciente. Tú lo revisas y lo firmas.
Cierras el día
Te quedas pensando a quién tenías que llamar.
Sabes quién tiene control esta semana, quién no confirmó y qué resultados faltan.
Abres un expediente
Relees todo para acordarte en qué va.
Ves en qué va el caso, el último escrito y el próximo plazo.
Redactas un escrito
Partes de un modelo viejo y lo adaptas a mano.
Arranca con tu estilo, tus modelos y los hechos de ese caso.
Un cliente pregunta cómo va su caso
Tienes que revisar antes de poder contestarle.
Le respondes con lo último que pasó, en palabras que entiende.
Necesitas lo que se acordó en una reunión
Buscas entre correos y notas sueltas.
Aparece lo acordado, quién estuvo y qué se firmó después.
Revisas los plazos de la semana
Dependes de una agenda que alguien tiene que actualizar.
Tienes cada plazo con su caso y lo que falta para cumplirlo.
Empiezas la semana
Tratas de acordarte de todo lo que quedó abierto.
Tienes lo que quedó abierto, con quién y desde cuándo.
Delegas algo importante
Terminas haciéndolo tú, porque explicarlo toma más tiempo.
Le pasas el contexto completo — qué se decidió, por qué y qué ya se intentó — y tiene la ruta de acción.
Sales de una reunión de directorio
Media hora pasando notas en limpio. O se queda para después.
Los compromisos ya están separados, con nombre y fecha, y el seguimiento redactado.
Te piden explicar una decisión de hace meses
Buscar en el correo y reconstruir de memoria.
Aparece la decisión con su porqué: qué se evaluó y qué se descartó.
Toca armar el reporte del mes
Dos días juntando lo que ya existe.
Sale de lo que ya pasó en el mes: reuniones, decisiones y pendientes cerrados.
Revisas los números del día
Copias datos de un archivo a otro antes de poder leerlos.
Ves qué cambió desde ayer y de dónde sale cada cifra.
Te piden un análisis
Empiezas buscando la versión correcta del archivo.
Arrancas con los supuestos que usaste la última vez y el porqué de cada uno.
Vas a una reunión con un inversionista
Repasas todo en el camino.
Llegas con lo que ya se habló y lo que quedaste en enviarle.
Preguntan por qué se aprobó un gasto
Buscas el correo donde se autorizó.
Aparece quién lo aprobó, cuándo y con qué argumento.
Cierras el mes
El reporte se arma a mano, otra vez.
El reporte sale de lo que ya registraste. Tú lo revisas.
Llegas a obra
Te enteras de lo que pasó ayer por WhatsApp, a pedazos.
Tienes lo que quedó pendiente ayer y qué depende de cada contratista.
Un proveedor te reclama algo
Tu palabra contra la suya.
Encuentras dónde se acordó, con qué palabras y qué se firmó después. En segundos.
Sales de la reunión de obra
Nadie anotó quién quedó en qué.
Los compromisos quedan con responsable y fecha, y el acta redactada.
Llega una factura
La cruzas a mano contra lo que se pidió.
Sabes qué se pidió, qué llegó y qué falta, antes de aprobarla.
Cierras el día
El avance queda en la cabeza del residente.
El avance del día queda registrado, con sus pendientes para mañana.
Tú decides qué resolver; nosotros lo construimos contigo
Son cuatro sesiones de una hora, una por semana. El tiempo entre una y otra no es espera: es cuando te empieza a conocer.
-
Semana uno
Instalación
Instalamos todo y le enseñamos quién eres. Sales con el sistema andando.
VaultTu contextoPrimera tarea -
Semana dos
Conectores
Lo conectamos con tus herramientas. Empieza a leer tu mundo real, no un ejemplo.
CorreoCalendarioWhatsApp -
Semana tres
Tu caso real
Automatizamos algo que repites cada semana. Aquí el sistema se vuelve tuyo.
Tu procesoAutomatizaciónPráctica -
Semana cuatro
Autonomía
Revisamos, resolvemos y afinamos. Quedas manejándolo tú, y desde ahí camina solo.
RevisiónAjusteEntrega
Una llamada de seguimiento
Vemos cómo te ha ido con tu : qué usas, qué no y qué conviene ajustar. Lo que nos cuentes nos ayuda a mejorarlo.
Conoce al equipo
detrás de
Por años medí mi avance en horas de trabajo, convencido de que era la única forma de crecer, hasta que aprendí que lo que de verdad pesa no es cuánto trabajas, sino cómo lo haces. Así nació MindVault.
Fundador / CEO
Oswaldo Santos
En mi experiencia construyendo inteligencia artificial entendí que lo más valioso no siempre es lo que nos permite hacer, sino el tiempo que nos permite recuperar. Esa idea se convirtió en una parte fundamental de lo que logramos con MindVault.
Co-Fundador / CTO
Diego Coronel
Un proyecto son diez conversaciones abiertas a la vez, y yo las tenía todas en la cabeza. Ahora MindVault las tiene por mí. Menos tiempo recordando, más tiempo diseñando.
Directora Creativa
Victoria Channer
Una inversión, un sistema tuyo
Cada programa se arma alrededor de lo que tú decides resolver, pensado para que siga evolucionando junto contigo.
Individual
$2,000+ IVA
UNA SOLA VEZ
Tu , construido contigo uno a uno sobre tu trabajo real.
Duración
Cuatro semanas, una sesión por semana
Qué incluye
- Cuatro sesiones de una hora
- Seguimiento entre cada una
- Outlook o Gmail, WhatsApp y calendario
- Un sistema personalizado para lo que tú necesitas
- Una llamada de seguimiento a las tres semanas
- Todo vive en tu computadora y es tuyo
El mantenimiento es opcional
Una vez instalado, es tuyo y funciona solo. Con el mantenimiento, sigue mejorando.
Sacamos versiones nuevas con frecuencia, y te llegan solas, sin reinstalar nada.
Capacidades nuevas
Hace cosas que antes no podía, como prepararte una reunión con todo lo que ya sabe de esa persona, o dejarte listo el seguimiento apenas cuelgas una llamada.
Mejor criterio
Afinamos cómo responde y qué guarda. Por ejemplo, que te diga de qué nota sale cada dato y que admita lo que no sabe en vez de inventarte una respuesta que suene bien.
Compatibilidad
Claude y las demás herramientas se actualizan por su cuenta. Cuando algo cambia por dentro, ajustamos para que lo tuyo siga funcionando.
También tienes un canal de soporte por escrito para cuando algo no funcione como esperabas.
Si no lo tomas, no pierdes nada de lo instalado: sigue funcionando y es tuyo. Solo te quedas con la versión que tienes. Entras y sales cuando quieras.
- Paquetes a la medidaSi quieres resolver algo puntual de tu trabajo, lo diseñamos contigo y te guiamos hasta dejarlo funcionando. Cuéntanos qué necesitas en la llamada.
- Mudanza de computadora$250 + IVA. Gratis una vez al año si tienes mantenimiento.
Lo que todos preguntan antes de decidir
¿No está tu pregunta? Escríbenos por WhatsApp y te respondemos.
¿Necesito saber de tecnología?
No. Está pensado justamente para quien no sabe. Nosotros instalamos; tú escribes. Nunca vas a ver una línea de código ni vas a abrir una terminal.
¿Mis cosas se suben a algún lado?
No. Todo vive en tu computadora, en archivos de texto que puedes abrir con cualquier programa. Nosotros no tenemos acceso. Si mañana dejamos de hablarnos, tu se queda contigo completo.
¿Cuánto tiempo me toma al día?
Recomendamos diez minutos al final del día para cerrarlo ordenado: qué pasó, qué quedó abierto y qué sigue mañana. De ahí en adelante funciona en proporción directa: mientras más lo uses y más le cuentes, mejores son las respuestas que te devuelve. No es una cuota que cumplir — es una inversión que rinde.
¿Hay algo más que pagar?
Obligatorio, solo la suscripción de Claude, y la pagas directo a ellos. Lo único que podrías pagar es el mantenimiento, y es opcional.
¿Qué pasa si cambia la tecnología?
Nada. Tu son archivos de texto, y los archivos de texto no dependen de ninguna marca: hoy los lee Claude y mañana los lee el asistente que exista. Lo que se puede volver viejo es el asistente, no tu memoria — esa ya es tuya.
¿Listo para construir algo tuyo?
Agendamos una videollamada y ahí te decimos cómo MindVault te sirve a ti en particular, con tu trabajo y tu forma de moverte.
Sin compromiso.